lunes 8 de agosto de 2011

Un mes sin lácteos


Tengo bastante tiempo sabiéndolo. Los lácteos son malos. Pero hace un mes, y por mi recurrente rinitis, decidí dejarlos. Yo no como carne ni pollo, solo pescado. Así que mi dieta, hasta hace 30 días, estaba llena de quesos: cabra, azul, búfala, parmesano, feta... mientras más podrido, más gustoso.

Me despedí con una pizza de queso de cabra y crema de leche. Y adiós, como cuando cortas de tu vida a alguien de raíz por insoportable (y como la mala leche, dañina).

El consumo de lácteos en nuestra región es un tema cultural. Es mentira que, después de ser niños, necesitemos leche de otro animal. A ver, la naturaleza es sabia. Los seres humanos no tenemos ninguna necesidad de tomar leche procesada sacada de una vaca que, a su vez, está siendo manipulada para producir mayor cantidad de leche.

Los asiáticos y los africanos, tan evolucionados ellos, no consumen leche. Sacan los nutrientes que el cuerpo necesita, de otros alimentos, como cereales, frutos secos, vegetales. O de la maravillosa soja.

Que la leche es la única fuente de calcio es un mito balurdísimo. Basta con ver una tabla nutricional de alimentos para saberlo.

Este artículo de alimentacion-sana.org
, da detalles de lo dañinos que son los lácteos.

Durante este mes he mejorado notablemente. Además, como un bonus track he perdido casi 4 kilos. Gente: la leche es grasa también.

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